En Dios hay perdón y esperanza
Una tarde de alabanza, predicación y un encuentro que nos recordó por qué seguimos compartiendo la Palabra en el parque. Se habló del arrepentimiento, del perdón y de la esperanza que tenemos en Cristo.

8 de octubre de 2026
Estuvimos Jaime, Jesús, Gustavo, Leonardo, Fran, Sarahi y Marco. Ese jueves tuvimos la alegría de recibir por primera vez a Fran, hermana de Jesús, y a su hija Sarahi, quienes llegaron juntas para acompañarnos. Fue una tarde muy amena, con bastante participación, y tenerlas con nosotros hizo que se sintiera todavía más como estar en familia.
Una tarde de alabanza
Comenzamos con una oración dirigida por Jesús, poniendo en manos de Dios el tiempo que compartiríamos en el parque.
Después vino la alabanza. Gustavo cantó La bondad de Dios, y enseguida Fran tomó el micrófono para interpretar Supe que me amabas, de Marcela Gándara, acompañada de una pista musical. También participó Sarahi, quien interpretó Un Viaje Largo, de Marcela Gándara.
Fue muy bonito escucharlas cantar por primera vez con nosotros. Además de compartir una tarde entre hermanos, pudimos unir nuestras voces para alabar al Señor.
Es tiempo de volver a Dios
Después de las alabanzas, Leonardo comenzó a compartir la Palabra. Su mensaje fue una exhortación a reconocer nuestros errores, cambiar nuestra manera de vivir y acercarnos a Dios mientras tenemos oportunidad.
Habló de cómo muchas veces conocemos lo que está bien, pero insistimos en seguir nuestros propios caminos, aun cuando sabemos que nos están haciendo daño. Recordó que Dios nos llama a la obediencia por nuestro propio bien, y nos invitó a preguntarnos quién está gobernando realmente nuestra vida.
También compartió parte de su testimonio. Contó que desde joven le habían hablado de Dios, pero durante mucho tiempo se resistió a escucharlo. Pasó por momentos difíciles, hasta que llegó a un punto en el que tuvo que reconocer que necesitaba de Él.
Comparó aquella experiencia con un perro que corre sin darse cuenta de que lleva una cadena atada al cuello, hasta que llega al límite y ya no puede continuar. Así describió el momento en que dejó de huir y comenzó a conocer verdaderamente a Dios.
Leonardo insistió en que necesitamos cambiar nuestra manera de pensar para cambiar nuestra manera de vivir.
Romanos 12:2
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Abrir en la BibliaEl perdón y las segundas oportunidades
Leonardo también habló de las consecuencias de nuestras decisiones, de las familias que sufren, de los vicios que esclavizan y de las cargas que seguimos llevando por no aprender a perdonar.
Nos recordó que no podemos cambiar lo que ya pasó, pero sí podemos reconocer nuestros errores, arrepentirnos y buscar una vida diferente en Cristo.
Y aunque hubo palabras de exhortación, el mensaje no terminó ahí. Leonardo recordó que, aun después de haber fallado, podemos volver a los pies de Jesús.
Dijo algo que resume muy bien lo que compartió aquella tarde:
«Sin embargo, en Dios hay perdón y hay esperanza. Y eso es lo que venimos a decirles».
También se dirigió a quienes alguna vez habían conocido a Cristo, pero se habían alejado, recordándoles que Dios no los había hecho a un lado y que podían volver a acercarse a Él.
Mateo 12:28
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Abrir en la BibliaUn momento que no esperábamos
Mientras Leonardo se acercaba al final de su predicación, había dos personas sentadas en el pasto escuchando el mensaje.
En un momento, una de ellas se levantó y se acercó con los brazos levantados. Gustavo comenzó a tocar una alabanza mientras Leonardo le dirigía palabras de ánimo y bendición.
Fue un encuentro breve, pero muy bonito. Aquella persona había estado escuchando desde el pasto y terminó acercándose mientras todavía se compartía la Palabra.
No sabemos todo lo que estaba viviendo ni qué fue lo que más le habló al corazón. Pero pudimos presenciar ese momento y ver cómo recibió las palabras de Leonardo.
Habíamos salido una vez más a compartir el mensaje de Cristo, y esa tarde tuvimos la oportunidad de ver a alguien responder acercándose.
Para terminar
Ese jueves nos retiramos un poco más temprano de lo acostumbrado. Había sido una tarde con mucha participación y algunos hermanos tenían que salir pronto.
Jaime dirigió la oración final, pidiendo que el Espíritu de Dios se moviera en aquel parque y que el Reino de Dios se estableciera en ese lugar.
Aunque el servicio ya había terminado, todavía hubo un momento espontáneo de alabanza. Fran y Gustavo cantaron juntos La bondad de Dios, cerrando así una tarde que también nos dejó la alegría de haber compartido con nuevos integrantes de la familia.
Nos fuimos agradecidos por la participación de Fran y Sarahi, por la Palabra que Leonardo compartió y por aquella persona que se acercó al escuchar el mensaje.
No sabemos qué sucederá después en la vida de quienes nos escuchan. Nuestra parte es seguir compartiendo lo que por gracia hemos recibido, confiando en que Dios conoce cada corazón.
Y ese jueves nos fuimos recordando algo sencillo, pero importante: en Cristo hay perdón y siempre podemos volver a Él.
Esta experiencia forma parte del ministerio SeamosLUZ, un grupo de hermanos que busca compartir la Palabra de Dios y llevar un mensaje de amor, esperanza y fe a nuestra comunidad. Servimos como parte de la Iglesia Raíces, bajo la cobertura de nuestro pastor Héctor Bañaga.
Alabanza
La Bondad de Dios
BLANCA
Supe Que Me Amabas
Marcela Gándara
Un Viaje Largo
Marcela Gándara
